Cadena perpetua para la expresidenta de una farmacéutica china tras escándalo por vacunas
Gao Junfang, expresidenta de la farmacéutica china Changsheng Biotech, fue condenada a cadena perpetua por cuatro delitos en un proceso derivado de un escándalo de vacunas que se remonta a 2018, informó este lunes el diario Economic Observer.
El Tribunal Popular Superior de Jilin (noreste) confirmó a finales de junio la sentencia dictada el pasado 30 de enero por el Tribunal Popular Intermedio de la capital provincial, Changchun, según el periódico, que cita a varias personas conocedoras del caso.
Gao Junfang, expresidenta de la farmacéutica china Changsheng Biotech, fue condenada a cadena perpetua por cuatro delitos en un proceso derivado de un escándalo de vacunas que se remonta a 2018, informó este lunes el diario Economic Observer.
El Tribunal Popular Superior de Jilin (noreste) confirmó a finales de junio la sentencia dictada el pasado 30 de enero por el Tribunal Popular Intermedio de la capital provincial, Changchun, según el periódico, que cita a varias personas conocedoras del caso.
Gao fue declarada culpable de producción y venta de productos de calidad inferior a la exigida, aceptación de sobornos como empleada, desvío de fondos y sobornos empresariales.
La condena incluye la privación de derechos políticos de por vida y la confiscación de todos sus bienes personales.
Otros doce acusados recibieron penas de entre siete y quince años por producción y venta de productos de calidad inferior a la exigida. El marido de Gao, Zhang Youkui, fue condenado a seis años por desvío de fondos, mientras que cuatro empleados recibieron penas de hasta dos años y diez meses por ayudar a destruir pruebas.
Según Economic Observer, el tribunal consideró que las muestras analizadas cumplían los requisitos de contenido de antígenos y potencia y que no se había demostrado que las vacunas antirrábicas implicadas hubieran causado daños graves a la salud.
Sin embargo, la justicia constató incumplimientos de las normas de fabricación y condenó por producción y venta de productos de calidad inferior a la exigida, en lugar del delito específico relativo a medicamentos que planteaba la Fiscalía.
El escándalo estalló en julio de 2018 tras detectarse falsificaciones de registros de producción de vacunas antirrábicas y el uso de materiales caducados.
La empresa también había comercializado unas 250.000 vacunas contra la difteria, la tosferina y el tétanos cuya efectividad era inferior a la exigida.
