El papa León XIV se ‘confesó’ con un niño peruano, Renzo, quien le hizo un verdadero interrogatorio con preguntas personales que no dudó en contestar, hasta para hablar de fútbol en vísperas del Mundial 2026. «El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos», sostuvo.
El papa también contó, en su encuentro en la Iglesia de San Agustín del barrio barcelonés de El Raval, que habitualmente juega al tenis y que de joven jugó al fútbol americano, «un poco más violento».
